ORACIÓN A DIOS POR LA SALUD DE UN FAMILIAR ENFERMO

Amado Padre, tú que conoces el corazón de tus hijos y no te quedas indiferente ante nuestras súplicas, tú que comprendes la preocupación de los padres frente a la enfermedad de alguno de sus hijos y también comprendes el sufrimiento de los familiares de una persona enferma, hoy te alabo, te bendigo y te pido escuches mis súplicas.

Vengo hoy ante ti, humilde y arrepentido de mis culpas, para pedirte mi Señor, que por tu infinita misericordia sanes a nuestro ser querido que está pasando por estos difíciles momentos: (Di el nombre de la persona por la que estás pidiendo sanidad y el mal que lo aqueja en este momento).

Tú hermoso Señor, que quieres que tengamos vida en abundancia, llena de salud y de bienestar, sana y fortalece a este mi ser querido que se encuentra en padecimiento.

Te ruego que, por tu bondad lo cures, pues tú conoces su vida, su sufrimiento, tú lo creaste y lo amas como es. Pasa tu mano sanadora sobre él para que sienta tu alivio, tus cuidados y se restablezca prontamente, según sea tu voluntad.

Mira con ternura este cuerpo que es obra de tus amorosas manos, mira sus enfermedades y sus debilidades, tú que estás lleno de misericordia, toma cada uno de sus órganos y dale un poco de tu aliento de vida.

Amado Padre, pasa por esta persona trayendo la salud y la liberación de su cuerpo agobiado por la enfermedad, fortalece sus huesos, su piel, sus músculos, alivia su ser cansado y adolorido, llénalo de tus caricias adorables y de tu luz resplandeciente.

Sana también toda raíz de mal que pueda enfermarlo, todo odio, toda desilusión, todo miedo, todo recuerdo desagradable que pudo haber dañado su paz y su cuerpo.

Pasa mi buen Dios, por sus órganos internos, sanándolos con tu soplo de amor, renueva Señor todo su cuerpo, su mente, su alma y líbralo de cualquier impureza que lo altere, para que pueda recibir todo tu amor y todas tus bendiciones.

Padre fiel, pasa por cada una de las células de su cuerpo restaurándolo por completo. Sin embargo, si esta enfermedad está dentro de lo que tú permites, aceptamos este momento como ocasión de purificación, de unión familiar, de regocijo y de abandono en tus preciosas manos, para que se cumpla todo según tu voluntad.

Consuela y reanima Padre Santo, a las personas que se encuentran a su alrededor velando por su salud y ofreciéndole sus cuidados incondicionales cada día, no dejes que caigan en la desesperación, ni en la duda, ni la depresión, ni en el mal humor, sino que, desde su dolor, tengan la fortaleza y recurran a ti como única fuente de vida y de sanación del cuerpo y del alma.

Te presentamos también a los médicos, enfermeros y a todo el personal que lo atiende, revístelos con tu sabiduría y paciencia, e ilumina a los profesionales para que logren dar con acierto en el diagnóstico de su enfermedad y encuentren los medicamentos y tratamientos indicados. Tómalos como instrumentos de sanidad.

Señor, tú dijiste que si creíamos que ya hemos recibido de tus manos lo que te pedimos con fe en la oración, así sería, por eso ahora levanto mi voz y mis brazos para darte infinitas gracias por la salud que ahora recibe de ti esta persona enferma que tanto quiero, por el poder de tu amor que escucha esta humilde oración llena de esperanza.

Padre Celestial, te alabo y te bendigo y te reconozco como mi Señor y mi Salvador, sin ti no tengo nada, pero contigo lo tengo todo.

Te amo mi Dios y reconozco tu grandeza. A ti el poder y la gloria por los siglos de los siglos.

Amén +

Ahora haz el Credo, el Salve, un Padrenuestro un Ave María y tres Glorias.